Historias de Amor en el Camino de Santiago

Es cuestión de suerte, del Camino, la magia o el misticismo, pero muchos agradecen lo que les ocurrió mientras recorrían el Camino de Santiago. Su principal peculiaridad es el pasar mucho tiempo con personas desconocidas y crear vínculos tan fuertes que al poco tiempo se crean grupos de peregrinos que parecen familia, y comparten experiencias juntos, sin tener en cuenta la barrera del idioma. En el Camino no existen nacionalidades.

Al caminar tantas horas, te encuentras con personas que pueden adelantarse y parar para descansar o comer un bocadillo, tu al igual que ellos, también te paras y luego continuas con el Camino. Coinciden en el mismo alojamiento y luego empiezan a compartir comida. Es fácil afirmar que se pueden entablar relaciones durante el peregrinaje.

Nuestra primera historia relata cómo surgió en agosto de 2002, una linda relación entre José y María.

José, un profesor de Recursos Naturales, y María, una psicóloga, se lanzaron a vivir la experiencia del peregrinaje milenario de forma independiente, cada uno a solas en el Camino. Iniciaron desde puntos diferentes del Camino, pero el destino los cruzó en Logroño. Él iba en dirección equivocada y ella por casualidad, se dio cuenta y le avisó. A partir de allí compartieron en un mismo grupo de viaje, pero al poco tiempo, cada quién siguió a su ritmo.

Cuando María llega a la Cruz de Ferro, le esperaba una nota de José invitándola a comer en una cafetería de Villafranca. Compartieron su momento y surgió inevitablemente la chispa entre ambos. Volviendo un tiempo después a sellar su compromiso en el Teatro de Villafranca, la pequeña Compostela y el lugar donde aquel verano donde conocieron el amor.

 

La segunda historia de amor, demuestra que no existen barreras en el Camino de Santiago, y el amor puede prevalecer a pesar de las circunstancias.

María es una peregrina pamplonesa, se encuentra con Jeong, un peregrino proveniente de Corea del Sur, durante su recorrido en el Camino de Santiago. Ocurrió en el albergue de Burgos, aunque al principio entre ambos no surgió más que una pequeña conversación. Al poco tiempo y durante varios cruces en el Camino, la percepción de ambos cambió y sin perder tiempo, antes de llegar a Santiago de Compostela se hicieron novios. Hoy en día, viven en países diferentes y entre ambos existe mucha distancia, pero hacen tiempo para encontrarse de vez en cuanto y alimentar el amor que surgió en ambos mientras peregrinaban en el Camino de Santiago.

 

Por último, tenemos una historia muy cercana a nosotros, y nos complace mucho compartirla con vosotros.

Karol y Daniel, dos peregrinos provenientes de Argentina y Colombia respectivamente, inician su Camino en puntos muy diferentes; Karol en Roncesvalles y Daniel en Logroño. Por juegos de la magia que acompañan a los peregrinos mientras recorren en el Camino, se cruzan en el Castillo de los Templarios en Ponferrada. Al día siguiente, se vuelven a cruzar mientras caminaban el tramo de etapa correspondiente hasta Villafranca del Bierzo y durante el camino entablan conversaciones muy amenas. Solo bastaba saber quienes eran cada uno, sin importar origen, títulos, trabajos; haciendo aún más interesante la experiencia.

Al llegar a Villafranca, quedan en cenar en un pequeño restaurante y continuar al día siguiente. Recorrieron los kilómetros restantes acompañados de otras personas que se unían y separaban en cada etapa, pero ellos parecían una linda pareja que tenían años de conocerse. Daniel, con una extraña sensación de que era el momento indicado, retraso el pedir ser su novio hasta llegar a Portomarín, ella muy contenta acepto. Durante los kilómetros restantes era inevitable decir que estaban destinados a estar juntos, la conexión era indiscutible.

Ambos no pensaban que el camino estaba a punto de terminar, pero al llegar al aviso de los últimos kilómetros el corazón empezó a hacerles pequeños. Karol estuvo pensativa las ultimas 2 etapas y Daniel buscando la manera de llevar su relación a otro nivel. En la Plaza de Obradoiro en frente a la Catedral de Santiago Daniel se armó de valor y le propuso algo que esperaba un no por respuesta, pedirle la mano a Karol. Al dejar su mochila y ver el panorama tan magnifico, sintió un respiro como si el Apóstol le diera seguridad, según cuenta. Se le arrodilló con una Vieira en la mano, y le propuso matrimonio.

Tanta gente mirando, espero pocos segundos, aunque pensó tardar horas antes de ella pronunciar una palabra. Karol lo miró y en instantes aceptó con un rotundo ¿por qué tardaste tanto?

Volvieron a sus hogares, pero en sus planes estaba volver en 6 meses a sellar su compromiso en Ponferrada, donde se encontraron la primera vez. Y así lo hicieron, ambos decidieron andar de la mano por el Camino de la vida. Hoy en día comparten una hermosa historia de amor, y están planificando renovar su experiencia recorriendo el Camino de Santiago.

 

Como estas historias muchas, de peregrinos que se conocen en el Camino y tienen hermosas experiencias. Muchos sellan su amor y otros lo recuerdan con mucho sentimiento. Durante el Camino conocerás muchos cuentos, relatos e incluso historias imposibles de creer, ligadas al romance, que han ocurrido en este peregrinaje milenario.

El Camino de Santiago no tiene límites, inicias solo y terminas con lazos realmente fuertes con personas que antes eran totalmente desconocidas. El Camino une, sin tabúes.

Cada año miles de peregrinos viajan al camino cargados y mientras lo recorren se van descargando, llegando con la mente mucho más clara al final en el Camino de Santiago. No es de extrañarse que se creen conexiones. Muchas personas se reencuentran luego de varios años para hacer el Camino de Santiago.

 No te quedes en casa y vive la experiencia con nosotros haciendo clic aquí. Te recomendamos leer: "Beneficios de hacer el Camino de Santiago en Pareja".